Esta unidad basa su funcionamiento en la ionización del catalizador y su paso por un campo eléctrico que atrapa las partículas.

El Parque Energético La Rábida de Cepsa ha instalado un nuevo sistema que elimina las trazas de partículas de sus emisiones atmosféricas. Esta instalación, que ha supuesto una inversión de doce millones de euros, permitirá aumentar la capacidad de recuperación de partículas, al mismo tiempo que reduce su emisión en un 70%.
Según ha indicado la empresa, esta iniciativa forma parte de los «esfuerzos» de la compañía de «minimizar su impacto ambiental» y de adaptarse a la guía de la Unión Europea sobre la moderación ecológica y ambiental para todos los involucrados en las actividades industriales, adaptando las mejores técnicas disponibles.

La construcción, que se inició en julio de 2022, se compone de un sistema de ionización, una tecnología que aporta carga eléctrica a las partículas para hacer posible la posterior precipitación electrostática de éstas. Asimismo, el uso de esta tecnología no requiere agua en el proceso, a diferencia de otras metodologías, contribuyendo así a la reducción del uso de este recurso.
La nueva instalación se ha inaugurado con la presencia del delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa; el alcalde de Palos de la Frontera, Carmelo Romero y la subdelegada del Gobierno. María José Rico.

Cepsa monitoriza de forma «exhaustiva y continua» las condiciones de operación para controlar las emisiones al aire procedentes de su actividad. Las emisiones a la atmósfera constituyen una de las principales áreas de trabajo de la compañía. Con el compromiso de reducir al mínimo las emisiones de su actividad, Cepsa emplea las mejores tecnologías disponibles (MTD) entre las que se incluye este precipitador, minimizando así el impacto en la calidad del aire.
