El acusado sabía que el agente pertenecía a este cuerpo y lo lesionó con un «objeto peligroso».

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha conseguido, para uno de sus guardias civiles afiliados en la Comandancia de Huelva, una indemnización de más de de 8.000 euros por unas lesiones sufridas fuera de servicio. El agresor sabía que el agente pertenecía a este cuerpo, y según recoge la propia sentencia del Juzgado de lo Penal Número 4 de Huelva, se declara probado que “con claro menosprecio al principio de autoridad y con conocimiento de que aquél era guardia civil” le causó lesiones graves con un objeto peligroso.
Lo importante de esta sentencia, según la AUGC, es que reconoce que las lesiones fueron causadas por ser guardia civil y se califica el hecho como un delito de atentado y un delito de lesiones con instrumento peligroso.
La pena por estos pelitos se eleva a dos años de prisión, multa de tres meses a 4 euros diarios y a abonar una indemnización al Guardia Civil por las lesiones de más de 8.000 euros, por tratarse de un delito doloso y ser reincidente.

