Huelva perdió el pasado 22 de octubre más de mil árboles a causa del borrasca Bernard.

Huelva perdió el pasado 22 de octubre más de mil árboles a causa del temporal ‘Bernard’. Y esta semana ha comenzado la replantación de muchos de ellos. La reforestación será, en su primera fase, de más de 400 árboles entre pinos, fresnos, arces, sóforas, plátanos o jacarandas. En primavera se plantarán naranjos y palmeras, siguiendo el criterio de los técnicos. Se han seleccionado especies no sólo de factores ornamentales sino optando por las más adecuadas para que fructifiquen, no dañen aceras e infraestructuras, sean menos agresivos para los alérgicos, y en definitiva ayuden a mitigar la producción de dióxido de carbono y a generar más oxígeno y, al mismo tiempo, favorezcan la sombra y una ciudad verde.
Con la plantación de cipreses en la carretera del cementerio, pinos piñoneros en la vía de servicio de Marismas del Polvorín y almeces en la avenida de Santa Marta, ha comenzado esta reforestación de la ciudad para recuperar los árboles perdidos por el temporal. La alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, acompañada de un grupo de concejales de su equipo de Gobierno encabezados por la concejala de Infraestructura y Servicios Públicos, Mariló Ponce, han participado esta mañana en un acto “cargado de simbolismo, porque tras la reposición de los ejemplares caídos, seguiremos con la creación y el refuerzo de zonas verdes”. De esta forma, la primera edil ha señalado que “hoy avanzamos en la construcción de la Huelva que todos queremos, combatiendo el modelo de ciudad de hormigón gris y sin sombra que nos han impuesto en los últimos años, para ofrecer a los onubenses espacios sostenibles, abiertos y saludables”.
Junto a las tareas de plantación, continuarán durante los próximos meses las centradas en la reconstrucción de alcorques dañados en las calles, el acondicionando de los terrenos en los parques y la reposición de los sistemas de riego. En este sentido, Mariló Ponce ha insistido en aclarar que “vamos a aprovechar la replantación para acometer una reestructuración en algunos espacios, ampliando los alcorques para mejorar las condiciones y acabar con el levantamiento de acerados por las raíces” reiterando que “no vamos a eliminar alcorques. Todo lo contrario, vamos a aprovechar para hacerlos bien, corregir alienaciones que estaban mal y asegurando que los árboles puedan desarrollarse sin que sus raíces dañen nuestras calles. También moveremos algunos de ellos para eliminar barreras arquitectónicas, retirarlos de fachadas, pasos de peatones o paradas de autobús y los que dificultaban accesos”.
