Se justifica en «la escasez de precipitaciones en los dos años anteriores, las condiciones climáticas, la falta de previsión de lluvias», así como el nivel actual de la reserva hídrica.

El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) ha publicado este jueves la aprobación inicial del Plan de Emergencias en Situaciones de Sequía de la ciudad de Huelva, elaborado por el Consistorio, a través de Aguas de Huelva. Según el documento, el plan responde tanto a «una exigencia establecida a través de la normativa sectorial de aplicación y a los Planes Hidrológicos», como «al compromiso» el Ayuntamiento y de Aguas de Huelva de «abastecer a la ciudadanía de un elemento tan esencial como el agua».
Así, el Plan de emergencia incluye los aspectos «necesarios para la correcta gestión de los periodos de desabastecimiento de agua«, tales como «el procedimiento para la definición del estado de sequía, el establecimiento de los grados de sequía, los sistemas de seguimiento de la misma, la organización interna de los comités y entidades implicadas, las medidas voluntarias y obligatorias para la prevención y control del uso del agua y, sobre todo, la definición de las actuaciones sobre la oferta de agua en el caso de la declaración del estado de seguía».
De este modo, dicho plan se justifica en «la escasez de precipitaciones en los dos años anteriores, las condiciones climáticas, la falta de previsión de lluvias», así como el nivel actual de la reserva hídrica indica que existe «una situación de emergencia según lo dispuesto en la ‘Guía para la elaboración de Planes de emergencia por sequía en sistemas de abastecimiento urbano'».
Además, se señala que Huelva tiene una «elevada dependencia» de fuentes externas, «concretamente de la aportación de agua en alta por parte del sistema Chanza-Andévalo», por lo que «las condiciones desencadenantes de escenarios vendrán en gran medida derivados de la evolución de esta fuente de aporte».
Así las cosas, el Plan establece diferentes escenarios o fases, ‘Prealerta’ ‘Alerta’ y ‘Emergencias’ -Fase 1, Fase 2 y Fase 3-, que establecen «los tipos de vínculos de actuaciones y riesgos para un ámbito determinado», por lo que se establecerá la relación entre sus fases, umbrales y actuaciones en relación a lo establecido en su Plan Especial de referencia» y de ahí se determinarán las medidas a adoptar para paliar la situación.
Además, se establece la necesidad de crear dos órganos «fundamentales»: el Comité de Sequía -dentro de la Empresa suministradora, que será el responsable de la gestión de los recursos durante los períodos de escasez- y la Mesa de Seguimiento -que será el ámbito de debate y comunicación con los distintos Organismos y usuarios afectados por la sequía-. No obstante, a medida que los escenarios vayan avanzado, se irán incorporando dirigentes de otras administraciones.
Además, el plan establece diferentes medidas dependiendo del nivel de la fase en que se encuentre la situación del municipio y que se llevarán a cabo en el ámbito orgánico y de funcionamiento, en la demanda (clientes y consumidores) y sobre los recursos.
Sin embargo, el plan podrá se objeto de revisión cuando se produzcan cambios significativos en su organización o medidas de actuación en los casos en que se produzca una «modificación sustantiva de la información relativa a niveles de explotación en los embalses de Chanza y Andévalo; mejora sustantiva en el conocimiento de los indicadores de sequía y fijación de los distintos umbrales; cuando existan cambios significativos en las demandas y origen/calidad, cantidad de los recursos; o cuando se realice una revisión del los planes hidrológicos».
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Por otro lado, el pasado mes de octubre el primer teniente alcalde de Urbanismo y Medio Ambiente, Felipe Arias, anunció la puesta en marcha de un plan especial contra los efectos en Huelva para que «no sea preciso llegar en último término a restricciones en el suministro como sucede en otros municipios, incluso de la propia provincia onubense», y «garantizar así el abastecimiento de uso doméstico, como el necesario para mantener los procesos productivos de las empresas suprimiendo en cambio el consumo de uso ornamental, recreativo y cualquier otro que no sea esencial.
De este modo, y después de analizar la situación actual de la capital onubense, el consumo medio diario y las reservas existentes con los técnicos municipales, se ha decidido aplicar una serie de medidas recogidas en un bando, que en ningún momento contempla subidas del recibo del agua. Dicho bando entró en vigor de manera inmediata para cumplir con el mandato de reducir el gasto diario un 10% que se recomienda desde la Junta de Andalucía para las localidades que se encuentran en un nivel de sequía severa.
El bando aprobado por el Ayuntamiento, cuyas medidas permanecerán en vigor mientras la capital se mantenga en un nivel severo de sequía, recoge la prohibición del uso de agua potable en los siguientes supuestos, entre otros: Llenado de piscinas, estanques y fuentes, privadas o públicas, que no tengan en funcionamiento un sistema de recuperación o circuito cerrado.
También en fuentes para consumo humano que no dispongan de elementos automáticos de cierre, lavado con manguera de toda clase de vehículos, salvo si la limpieza la efectúa empresa dedicada a esta actividad y en instalaciones de refrigeración y acondicionamiento que no tengan sistema de recuperación o circuito cerrado.
Arias también ha anunciado que el Ayuntamiento y Aguas de Huelva estudian y trabajan en nuevos proyectos de digitalización y de creación de infraestructuras «que permitan obtener recursos alternativos e incrementar la eficiencia de los ya existentes, para que en lo sucesivo estas situaciones afecten lo menos posible a la ciudadanía».
