La Administración asegura estar «vigilante» e investigando los hechos y hará «lo posible por devolver ese espacio a su estado natural»

La Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul está investigando la aparición de un rostro tallado en uno de los acantilados de la Playa del Arenosillo, en el Espacio Natural de Doñana, una zona protegida que se ha alterado en lo que supone una «infracción grave» que podría ser sancionada con hasta 54.000 euros de multa.
El consejero Ramón Fernández-Pacheco ha remarcado que «actitudes como esta están absolutamente prohibidas porque están alterando un espacio natural protegido», por lo que «nadie puede subirse a un acantilado protegido como el de la Playa del Arenosillo y provocar ese destrozo«.
En este sentido, ha afirmado que la Junta está vigilante e investigando los hechos y harán «lo posible por devolver ese espacio a su estado natural».
Asimismo, ha recordado que esta playa está dentro del Espacio Natural de Doñana, por lo que ha hecho un llamamiento a «la responsabilidad de todos para cuidar este entorno para que Doñana sea lo que todos queremos».
Fernández-Pacheco ha insistido en que uno de los objetivos principales es la educación ambiental para «evitar episodios indeseables como el de la Playa del Arenosillo».
Los Agentes de Medio Ambiente que se encargan del cuido y vigilancia del Parque Natural de Doñana están llevando a cabo la investigación y han realizado un informe exhaustivo de la zona desde que el pasado 16 de julio tuvieron noticias de esta escultura en el acantilado protegido.
