
La Policía Local realizó la noche del viernes una intervención que evitó lo que podría haberse convertido en una tragedia. Mientras se celebraba la Carrera Nocturna por las calles de la capital, y en el tramo de Federico Molina con Pío XII, los agentes municipales interceptaron un vehículo que se había saltado el corte de tráfico que existía en la zona para garantizar el buen desarrollo de la prueba deportiva. El coche evitó el primer límite y salió a gran velocidad, según relatan los agentes, en dirección a la calle por dónde pasaban una veintena de corredores.
La alarma saltó en ese momento en la zona y la patrulla allí situada tuvo que intervenir de manera urgente. Los policías lograrlo parar el vehículo poniendo en riesgo su propia seguridad ya que uno de ellos se situó en la trayectoria del coche, justo antes de la zona de la carrera, mientras que otro compañero se introdujo en el interior para quitar las llaves de contacto y parar el vehículo.
Una vez evitado el riesgo de atropello de las personas que allí se encontraban, se procedió a la identificación del conductor, que presentaba signos de encontrarse ebrio. Los agentes solicitaron la presencia de la unidad de astados de la Policía Local de Huelva, que le realizaron las pruebas habituales con el resultado de positivo, cuadriplicando la tasa de alcoholemia permitida para conducir.
